Justo antes de que empiece el verano, Villacarli, un pequeño pueblo de la provincia de Huesca, se convierte en un peculiar salón de belleza. Durante dos fines de semana, José Antonio reúne a los otros vecinos de la zona para iniciar un ritual que cada año les lleva a trasquilar a casi 900 ovejas. Pero ésta, como muchas de las otras actividades diarias en el campo, corre el peligro de extinguirse como lo hiciera, en la zona, la trashumancia hace unos pocos años.