El conflicto de Medio Oriente es uno de los más estudiados pero, a veces, la población palestina parece una abstracción. Allí hay cuatro millones de personas y cada familia tiene sus historias: un pariente herido, otro asesinado, una casa destruida por un bulldozer, un hijo en prisión. No hay trabajo, es imposible moverse, comerciar o recibir atención médica. A pesar de todo, se intenta vivir con normalidad. ¿Cómo es posible seguir adelante en un lugar que lleva 40 años ocupado? ¿Cómo se puede lidiar con la falta de esperanza?