Desde 1830 hasta principios de 1900 se produjo una migración de italianos procedentes de la región de Puglia hacia la ciudad de Kerch, en Crimea. Estos italianos eran, principalmente, agricultores, pescadores y trabajadores de los astilleros, que se trasladaron hasta Crimea en busca de un futuro mejor. Durante la purga estalinista muchos de ellos fueron detenidos, torturados e incluso asesinados acusados de ser espías de Italia.