Bengala Occidental, India. 2011

 

La isla Ghoramara está situada en una región del delta de Sundarban de la Bahía e Bengala. Debido a las dramáticas subidas del nivel del mar, como consecuencia delos efectos del cambio climático, Ghoramara es una isla que está desapareciendo.

Desde los años ‘60, las costas de esta isla están siendo perpetuamente arrastradas. Y desde la década de 1980 hasta hoy, más del 50% del territorio ha desaparecido debido a la erosión que provoca el mar. Como resultado, dos tercios de la población han abandonado la isla.

Muchas de las personas que aún viven allí son agricultores y pescadores que dependen de los recursos de la isla para su sustento: es su forma de vida.

Según un funcionario que conocí, dentro de 20 o 25 años el gobierno indio podría cerrar la isla, y ya ha formulado un plan para evacuar a los pobladores a otra isla llamada Sagar. Sin embargo, este plan de evacuación no garantiza ningún tipo de apoyo financiero o de compensación para los que tienen que trasladar sus vidas.

Pude ver las huellas de una historia que se desvanece en las mareas crecientes. Raíces expuestas de las plantas destruidas por la erosión sirven para ilustrar la falta de cimientos en las vidas de estas personas. El mar se está tragando su pasado, mientras su futuro sigue siendo desconocido.

La costa que continuamente retrocede y la vegetación que va desapareciendo dejan atrás una orilla de sedimentos, celebración de una belleza irónica entre costas cada vez más áridas. Es una belleza trágica, causada por manos humanas.

Situé aldeanos en la orilla y les tomé retratos, en yuxtaposición con la belleza de esta isla que desaparece, con una mirada irreal. Pero es la situación real de la gente en los lugares donde viven. Llegará un día en que esta gente no tendrá más opción que irse a vivir fuera de su tierra. Un día, esta isla en que nacieron sólo existirá en sus memorias como algo imaginario.

 

19 — 04 — 2014