El Mar Negro –misterioso, amenazante, mítico- es el corazón de siglos de guerras. Sus aguas, sus costas y sus tierras han sufrido transformaciones masivas, mientras todos los países que lo rodean han intentado domarlo, reformarlo, reforzarlo o extraer sus recursos naturales. Más allá de su nacionalidad y estatus social, prácticamente todos los habitantes de la región han trabajado durante años con un sueño en sus mentes: pasar una semana en sus costas.