La Funeraria Isaiah Owens está en el corazón del Harlem, Nueva York. El señor Owens es un artista, y los cadáveres son sus obras maestras. Desde el momento en que alguien muere, lo acompaña en un proceso de costumbres mortuorias que se asemeja al del Antiguo Egipto. Con dedicación y respeto, este moderno Anubis prepara bellamente a los difuntos para la vida en el más allá. Así, los muertos se gradúan desde un estado de tristeza, enfermedad y pena, a un estado de dicha eterna y descanso. La muerte, con Isaiah, es una celebración de la nueva vida.