Cada uno de los fotogramas de 35 mm se trabajó en el cuarto oscuro, después la imagen se transfería a un ferrotipo de 4×5 pulgadas. Se utilizaron 800 placas, que después se escanearon y resecuenciaron para producir un vídeo stop-motion. La producción de Cerca de la salida -Near the Egress (2009)- empezó como un intento de celebrar la fascinación, típica de la clase media, por los espectáculos de circo, pero con el tiempo el vídeo evolucionó como una memoria sustituta para alguien que hubiera deseado ser testigo de ese circo cuando era niño.