En sus “Autorretratos”, Jen Davis lidia con su cuerpo: con las inseguridades que supone la imagen corporal y con esa correlación directa que suele haber entre la autopercepción y la manera en que uno es percibido por los otros. En sus fotos, se pregunta sobre la belleza, el deseo, la imagen y la identidad, a través de una observación enfocada en su historia personal. A través del acto de fotografiar, invita al observador a entrar en su vida privada, y explora las vulnerabilidades asociadas a la lucha vital con su cuerpo, sus sentimientos de aislamiento, y la batalla –siempre desigual- por reconocer la belleza.