Durante cuatro años, 1680 personas ocuparon, en pleno centro de Sao Paulo, la antigua sede de la Compañía Nacional de Tejidos, abandonada desde hacía 12 años. Constituyeron la mayor “favela vertical” de Brasil. Y llegaron a organizar toda una vida en común que incluía escuelas, talleres, biblioteca… hasta que fueron desalojados, en 2007, por orden judicial.